El día 6 de agosto y en plenas fiestas de Vitoria, salimos a las 9,15 horas de la gasolinera de Ali los cinco coches que participamos en esta primera salida a Santiago de Compostela. El recorrido lo realizamos por Nanclares, subijana, Berberana, Valle de Losa y Espinosa de los Monteros.

Paramos a almorzar en Las Machorras, estaban en fiestas (Ntra Sra de Las Nieves) a las 11,15 horas, pasamos por el puerto de Estacas de Trueba (paisaje precioso con desniveles de vértigo)





Por Torrelavega nos acercamos al hotel Narcea en Valles- Reocin, es dónde dormimos la primera noche, subimos las maletas al cuarto, cogimos las habitaciones y comimos un menú del día en el restaurante del hotel.
A las 16,30 horas salimos hacia las cuevas de Altamira.
Visitamos el Museo y la Neo cueva.


Después nos acercamos a Santillana del Mar. Damos un paseo, vemos el museo del Barquillero, tomamos una cerveza y cenamos en un parque frente al parking donde habíamos dejado los coches. Hacía una noche estupenda y disfrutamos de un rato de charla tras la cena.



Volvimos al hotel y planificamos el recorrido de mañana tomando un café. Después a la cama, que ya iba siendo hora. ¡Estas etapas del Camino agotan!

Estamos 210 kilómetros más cerca de Santiago.
Reocín – Lugones(Viella de Siero) 7 de Agosto de 2008
Salimos del hotel a las 9,30 de la mañana tras el desayuno .
Ha llovido desde las 7 de la mañana hasta hace un momento. Afortunadamente el tiempo mejoró mucho a lo largo del día.
Paramos a repostar y tomamos la N-634 que es autovía a trozos, hasta Villaviciosa.
Almorzamos frente a la fábrica de Sidra El Gaitero.
Vamos a Tazones, donde paseamos por el pueblo y el puerto disfrutando del buen día y del mar.


Nos acercamos hasta el hotel Los Fresnos (Lugonés- Viella), dejamos las bolsas y comemos en el Centro Comercial Azabache, cercano al hotel.
Pasamos la tarde en Oviedo. Paseamos por el casco Antiguo, vemos la Catedral, sacamos fotos con las estatuas distribuidas por las calles de Oviedo (la Regenta, el hombre de las maletas,…) y disfrutamos de la zona peatonal.


También tenemos que liberar la bici de Honorio que quedó presa en un banco.

Volvemos al hotel y cenamos reposadamente en el jardín. ¡Qué suerte que también hoy nos acompañe el tiempo!.
Hemos pasado ya, entre ayer y hoy,, por Alava, Burgos Cantabria y Asturias. Estamos 183 kilómetros más cerca de Santiago que ayer .
Oviedo –Ribadeo 8 de Agosto de 2008
Salimos ya de Asturias y entramos en Galicia.
Hoy hemos tomado la salida del Hotel Los Fresnos a las nueve de la mañana tras la foto de rigor.

Nos dirigimos a Salinas, un pueblo delicioso en la costa del norte de Avilés. Allí desayunamos y damos un paseo por la playa hasta el museo del Ancla “Philippe Cousteau”: en un impresionante promontorio que cierra la bahía de Salinas han colocado anclas de diversas procedencias y esculturas estratégicamente situadas (preciosa la cabeza de Neptuno). Y una pasarela que permite sentirse en medio del mar.

También habían realizado en la ladera del paseo una curiosa fuente (si eras alto se te veía en el espejo, je, je)

Posteriormente nos dirigimos hasta Luarca donde paseamos y comemos en el puerto.

Luarca está muy bien organizado: han preparado un gran parking para los coches en las afueras del pueblo y hay un autobús gratuito que continuamente realiza el recorrido entre el parking y el centro del pueblo.
A la tarde salimos para Ribadeo. Dejamos las maletas en la habitación y vamos a un parque junto a la ría de Ribadeo donde paseamos y cenamos.


Estamos ya en Galicia, 153 kilómetros más cerca de Santiago.
Ribadeo – Lugo 9 de Agosto de 2008
Salimos de Galicia, volvemos a tocar Asturias para entrar definitivamente en Galicia.
Quedamos a las 9 de la mañana (la hora se ha vuelto oficial) para desayunar.
Después damos un paseo por Ribadeo y a las 11 salimos hacia Lugo.
Tenemos la suerte de acertar con una deliciosa carretera nacional entre Ribadeo y Lugo. Entre árboles, inmensos bosques, carretera muy apropiada para disfrutar con nuestros vehículos del olor de los pinos, eucaliptos,… y de las vueltas y revueltas continuas.

Dejamos las maletas en el hostal Buenos Aires de Lugo, los coches bien aparcados en una placita enfrente y vamos a comer.
A la tarde, con un sol de justicia, damos una vuelta a Lugo por la muralla (hace mucho calor pero es muy bonito el paseo).

Vemos la catedral (hay una boda con un Mercedes parecido al de Angel Gil).

Disfrutamos de las terrazas y del buen día. También de las curiosidades de la ciudad.

A la noche merendamos en un bar junto al hotel, ya que no encontramos un parque adecuado para el despliegue de mesas.
Estamos 87 kilómetros más cerca de Santiago.
QUINTA ETAPA DEL CAMINO DE SANTIAGO
Lugo – Santiago de Compostela 10 de agosto de 2008
Desayunamos a las 9 de la mañana en la cafetería frente al hotel y salimos en dirección a Santiago.
Por obra y gracia del GPS de Honorio encontramos una bonita carretera local (la ruta más corta hacia Santiago, como buenos peregrinos) que, pasando por Vilalbite, Friol, Sobrados dos Monxes, Corredoiras, Boimorto y Viladevil llega hasta Arzúa.

Desde aquí, después de fotografiarnos con una imagen del Apostol que hay en la carretera y de ver la animación de la fiesta del pueblo (toro mecánico con gran animación en la plaza, original decoración festiva con latas de refresco,…) tomamos la Carretera Nacional hasta Santiago.

Antes de saludar siquiera al Apostol reponemos fuerzas en “O Concheiro”, una curiosa taberna recomendada a Angel Alonso por algún miembro de las fuerzas de orden público (estos si que saben) donde degustamos jamón asado, pulpo, pimientos de Padrón, oreja, postre, café de puchero y orujo de la tierra.
A la tarde, foto oficial de Ohiko en la plaza del Obradoiro, con pancarta incluida (no es para menos la cosa).

Visitamos la Catedral y dedicamos la tarde a actividades variadas, cada cual según sus intereses (visitas a museos, paseos por Santiago, misa en la catedral, y también degustaciones de Ribeiro o Albariño ¡cómo no!)

A las 9 de la noche nos juntamos todos al lado del Hostal La Salle, donde estamos hospedados y cenamos en unas carpas preparadas en el patio del colegio para que los peregrinos preparen sus refrigerios.
Tremenda tormenta sobre Santiago que comienza mientras cenamos.
¡Hemos llegado a Santiago! Sin mayores percances salvo rotondas a las que hemos dado varias vueltas (es para que vean bien los coches). Mañana iniciamos la vuelta a casa.
Santiago de Compostela – Belesar Baiona 11 de Agosto de 2008
Primer día con mal tiempo desde que hemos salido de Vitoria. Esperemos que no dure demasiado.
Ha estado lloviendo por la noche y sigue lloviendo intermitentemente durante todo el día.
Salimos de Santiago a las 9 de la mañana y paramos a desayunar en un bar a las afueras.

Nos dirigimos a Vigo.

Llegamos hacia las 13,30 horas, aparcamos cerca del puerto y vamos a dar un paseo por La Piedra. Comemos una rica paella en el restaurante Bitácora y tomamos un café en el puerto admirando un magnífico y enorme trasatlántico llamado “Oceana”.

Recogemos los coches para dirigirnos hacia Baiona y el coche de Angel sufre una avería en la bomba de la gasolina. Gracias a su pericia mecánica y a los empujones de otros miembros de la expedición, tras varias “pérdidas” y “despistes”, conseguimos llegar todos con bien a “Casa Rivera”.
Es una casa rural en un entorno incomparable y exquisitamente preparada. Hay que volver algún día con más tiempo (y con mejor tiempo) para poder disfrutar todo esto como lo merece.
La familia de Honorio nos obsequia con una cena de bienvenida a toda la expedición.
Santiago queda ya a 130 kilómetros.
Baiona – Parada del Sil 12 de Agosto de 2008
Parece que hoy el clima vuelve a estar de nuestra parte. No hace calor en todo el día pero hace sol a ratos y no llueve, que es lo más importante.
Desayunamos a las 9 de la mañana en Casa Rivera y salimos en dirección A Guarda.

Visitamos el Monasterio de Santa Tecla y el Castro Celta.
Disfrutamos de las vistas de la desembocadura del rio Miño y de las dos orillas Portugal y España.

Salimos hacia Orense y llegamos perfectamente para la hora de comer. Disfrutamos comiendo en una terraza del bar Antoxo, donde la camarera nos ilustra sobre rutas en la zona, anécdotas varias y otras informaciones de interés.



Damos un paseo hasta las Burgas y salimos de Orense con dirección al Mosteiro San Pedro de Roca. Es un sitio muy bucólico, con una historia muy interesante y de una belleza discreta y recogida. En el centro de interpretación hay un museo etnográfico muy interesante. Destaca también su característico campanario.

Desde allí nos dirigimos al Mosteiro de San Estevo de Rivas de Sil. Este no tiene nada que ver con el anterior. Es un gran monasterio, con orígenes en el siglo VI, que hasta la desamortización de Mendizábal fue benedictino, que fue abandonado y actualmente ha sido recuperado, estando ocupado en parte por un Parador Nacional.
Se encuentra en un paraje idílico, a orillas del Sil, y tiene unos claustros preciosos.
Había también una exposición sobre oficios tradicionales (afiladores, castradores, ….), así como una exposición de escultura muy original en la parte superior de uno de los claustros.



Nos acercamos ya a Parada de Sil, donde vamos a pernoctar en la casa Torgal, no sin antes detenernos en los miradores sobre el cañón del Sil.

El paisaje al atardecer, entre los pinos, con esos fantásticos desniveles y el rio, señorial y tranquilo allí en el fondo, es verdaderamente estremecedor. Es un paisaje para pararse y contemplar. Y estas carreteras son muy adecuadas para nuestros vehículos, para disfrutar despacio de cada recodo, de cada curva, de los matices del bosque, para ir sin prisa disfrutando de la belleza de esta Galicia interior.
Hemos recorrido ya 348 kilómetros desde Santiago
Parada del Sil -- Astorga día 13 de agosto
Cómo ya venimos haciendo desde que comenzamos esta andadura, nos levantamos pronto para no desperdiciar ni un momento. A las nueve de la mañana todos preparados para el desayuno, en esta ocasión lo hicimos en el bar que regentan el Sr. Abel y su esposa. Finalizado el desayuno, comenzamos nuevamente el viaje para seguir disfrutando de los cañones del Sil, nos dirigimos a Los Balcones de Madrid, lugar precioso, preguntamos ¿Por qué balcones de Madrid, de dónde viene ese nombre?
mi prima Concha y Miguel que nos acompañaron a visitar estos lugares, nos comentaban que ese nombre viene de todos aquellos que tenían que dejar estas bonitas tierras, y esto antes de haber tan buenas comunicaciones, lo hacían cruzando el río en una barca y luego a pie llegaban hasta Monforte de Lemos para coger el tren, entonces a todos aquellos que se marchaban se decía que iban a Madrid, desde allí las esposas se despedían de sus maridos, las madres de sus hijos, etc. De ahí viene el nombre.








Nos acercamos también hasta el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil. El camino es precioso pudiéndose apreciar la grandeza del paisaje en todo su esplendor.
Entre sotos de castaños y el callado Sil se encuentra este Monasterio benedictino del siglo X. Aunque en la edad media tuvo mucho auge, en el siglo XVI pasa a depender como priorato de San Estevo de Ribas de Sil. La desamortización supuso su abandono definitivo, pero aunque el expolio fue exhaustivo aún se puede apreciar la tranquila belleza de su claustro, de sus capiteles, su iglesia. Esta iglesia es uno de los mejores exponentes del románico rural gallego de finales del siglo XII y principios del XIII. Tiene planta de cruz latina rematada por tres ábsides semicirculares. La fachada principal se organiza en dos alturas, destacando en el segundo cuerpo un rosetón. En su interior conserva pinturas murales renacentistas. Del claustro, reconstruido en el siglo XVI quedan dos tramos y sobre él se yergue la torre del campanario, adosada al muro norte de la iglesia, a modo de baluarte defensivo, sin formar parte de la fachada, como es habitual en el románico gallego.
Pasando por Sacadebois y Bouzas, visitamos la bodega VAL.(Adegas Valcar, S.L.)

Nos despedimos de Parada de Sil y de nuestros “guías locales” y partimos hacia Astorga por edrada, Vilariño Frio, Leboreiro, Castro Candelas, Sas de Penelas, A Pobra de Tribes, Larouco y A Rua, donde comemos. Después tomamos la N-120 hacia Ponferrada y Astorga.
Damos un paseo por Astorga admirando su Catedral y su Palacio Episcopal,

visitamos el Museo del Chocolate y nos dirigimos al hotel Monterrey (Pradorrey). Dejamos las maletas y cenamos en el restaurante del hotel.
Hoy hemos recorrido 193 kilómetros, 541 desde Santiago.
Astorga – Coreses (Zamora) 14 de agosto de 2008
Desayunamos a la hora de costumbre, las 9 de la mañana. Aunque el cansancio va haciendo mella en los expedicionarios, no podemos permitirnos el lujo de que se nos peguen las sábanas, ya que hay mucho camino por delante.
Nos dirigimos a Benavente, donde disfrutamos del castillo de la Mota, las magníficas iglesias y el mercadillo de los jueves.
Después nos acercamos hasta Zamora.
Paseamos poe la zona peatonal (Santa Clara, Los Lobos,…) Después comemos en una terraza “fresca” (nos sentamos frente a la Calle del Aire).


Admiramos el Parador Nacional con sus numerosos relojes de péndulo y tomamos un café en la terraza del mismo admirando las vistas sobre la piscina y sobre Zamora.

Nos acercamos a la Catedral y después nos desplazamos a Coreses, donde nos alojamos y cenamos en el Hotel Convento I.

Antes de cenar, nos acercamos a Coreses, que está celebrando sus fiestas patronales en honor de Nuestra Señora de la Asunción y presenciamos el Pregón de fiestas y el desfile de carrozas.


Después de la cena, la sobremesa se alarga recordando las anécdotas del viaje.
El tiempo nos ha respetado también hoy, aunque hace bastante fresquito a causa del fuerte viento.
Hoy hemos recorrido 156 kilómetros. Nos hemos alejado ya 697 kilómetros de Santiago de Compostela.
Hoy, como último día, nos lo tomamos con relajación. Abandonamos el hotel justo a las 12 horas con la foto de rigor. Después variedad de actividades: visita a una bodega, visita a la iglesia de Villalazán, Misa Mayor y “baile vermouth”.

Coreses – Vitoria 15 de Agosto de 2008
Comemos una espléndida paella preparada por Angel en casa de sus padres y a las 6 de la tarde, partimos ya para casa.



Tras un viaje bastante cómodo, aunque había bastante tráfico en la autovía, llegamos finalmente a casa, tras repostar gasolina para el coche y los viajeros.
Kilómetro más, kilómetro menos (hay explicaciones técnicas para que los cuentakilómetros no coincidan exactamente), hemos recorrido 1756 kilómetros en estos 10 días.
El balance ha sido positivo. Nuestros queridos coches han resistido bravamente. Mejor quizá que nuestros cuerpos, acostumbrados a medios de transporte más cómodos y sofisticados.