29.11.16

CUANDO LOS COCHES AVISAN

Los coches son caprichosos, hay veces que se amohínan y no quieren seguir las normas de conducción, cuando les parece te dejan en la carretera,  se niegan a seguir nuestra ruta. Esto es lo que piensan algunos de los coches, la realidad en muchas ocasiones es bien distinta, avisan con mucha antelación lo que pasa es que no se les presta atención y luego parece que se revelan contra los conductores.

Esto ocurre cuando las bielas le cuentan un chiste al motor, se ríen tanto que explotan y se les hacen grietas e incluso bocas en los bloques.

He aquí el estropicio, se verá mejor cuando se suelte la culata y el cárter, pero tiene mala pinta.

Me lo han traído del desguace y quiero entretenerme con él un rato, ver como estaba el cigúeñal, etc.
Luego intentaré soldar el bloque si es recuperable.

Un trocito de biela ha salido del agujero.

Otros pistones de un motor similar para montar en el bloque anterior.

Luego hay otros problemas que surgen con los coches, que también avisan pero tampoco se les hace el caso suficiente, llevas exceso de velocidad, se va notando en el coche pero sigues presionando sobre el acelerador hasta que las fuerzas centrífugas y centripetas dicen hasta aquí, ya has sobrepasado los límites y sale disparado, "se me ha ido el coche" y es cuando el chiste se lo cuentan a la carrocería, a los bajos o partes mecánicas.

Aquí tenemos consecuencias de esas salidas, " se me fue de atrás y caí en la cuneta"

Mordiscos en los hierros.

Barras torcidas que obligan a hacer reparaciones más o menos cuantiosas, o despedirse del vehículo.

Hay que hacer un mantenimiento periódico de todas las partes, las móviles que vayan engrasadas, revisar y poner grasa nueva. Cuando desmontas coches te das cuenta del pobre mantenimiento que han tenido y si son con muchos años encima, con más motivo.
La grasa reseca en los rodamientos de los bujes, seguro que también avisan, ahora bien si eres sordo como yo no te enteras, entonces periódicamente hacer un engrase a las partes móviles.

Que cosas pasan por no prestar atención a lo que transmiten  los coches con sus ruidos, chirridos de ruedas y mucho más.