8.9.26

La regla no miente: Hora de ajustar milímetros en el E30

 

¡Buenas a todos! Hoy toca ponerse el mono de trabajo otra vez y volver al garaje con el proyecto del BMW E30 M10. Si os acordáis del último día, nos quedamos con el soporte principal fabricado a mano con pletina de 5 mm y ese tensor casero estilo husillo (usando una varilla roscada fija y un tornillo de rueda barrenado) que nos quedó redondo para regular la tensión al milímetro.
Con la bomba ya presentada, fija en su sitio y alineada con su nueva cuna artesanal, hoy toca dar el siguiente paso lógico para completar la conversión a dirección asistida...



Si tienes un BMW E30 clásico, sabes que a veces el mayor reto no es reparar el coche, sino encontrar las piezas. Esta mañana me he topado con un problema serio: mi coche directamente no tenía el soporte de la bomba de dirección asistida.
Comprar el soporte original descatalogado hoy no era una opción, así que decidí solucionar el problema a la vieja escuela: fabricarlo yo mismo con retales de metal del taller. Pero no me conformé con replicar el diseño original de BMW; decidí mejorarlo por completo.
Una vez que tuve el soporte presentado y el tensor casero listo, llegó el momento de la verdad: montar la correa de forma provisional para ver cómo quedaba el conjunto.
A simple vista, el ojo de mecánico me dio un aviso: algo no cuadraba. La correa no se veía completamente recta entre la polea de la bomba y la del cigüeñal. Para salir de dudas y no guiarme solo por la intuición, saqué la regla metálica para comprobar la alineación de cara a cara entre ambas poleas.
Efectivamente, la regla no mintió. Había una pequeña desviación. No era una barbaridad, pero en mecánica de clásicos (y más con un soporte fabricado desde cero) "un poco mal" es sinónimo de desastre a corto plazo. Si lo dejas así, la correa trabajará forzada, empezará a deshilacharse por los bordes, hará ruido y terminará saltando por los aires en el momento más inoportuno.

Hay que mejorar esa separación, no es mucho pero ahora estoy a tiempo de corregir.


El proceso en el taller esta mañana:
  1. Recopilación y corte: Busqué pletinas de acero gruesas entre los retales del taller para garantizar que el soporte principal no flectara bajo presión.
  2. Soldadura y geometría: Tomé medidas directamente sobre el motor M10 para alinear a la perfección la polea de la bomba con la del cigüeñal. Un par de puntos de soldadura, taladros precisos y soporte base listo.
  3. Instalación del tensor roscado: Adapté los puntos de anclaje para la varilla roscada, uniendo el cuerpo de la bomba con el chasis del soporte.
  4. Prueba de fuego: Tensar la correa ahora es una delicia. Giras, ajustas con precisión milimétrica sin hacer fuerza bruta con palancas, bloqueas las contratuercas y listo. La dirección asistida vuelve a funcionar suave y silenciosa.
Al final de la mañana, no solo he solucionado la falta de la pieza, sino que el E30 se va con una mejora mecánica real, robusta y mucho más fiable que la que traía de fábrica. ¡Ingeniería casera de garaje en estado puro!

Solté uno de los puntos de anclaje y lo volví a soldar.



Adiós a los dientes barridos: El sistema de varilla roscada ⚙️
El sistema original de BMW utiliza una tuerca dentada que se engrana en una corredera. Sobre el papel suena bien, pero con los años esos dientes se barren, la tuerca gira loca y tensar la correa se vuelve una pesadilla.
Mi solución ha sido erradicar la corredera y sustituirla por un sistema de varilla roscada.
Presenté el soporte artesanal que fabriqué para sujetar la bomba al bloque del motor y, para el mecanismo de tensión, fabriqué una bieleta tensora utilizando varilla roscada. El funcionamiento es impecable: al girar la varilla (o las tuercas de los extremos), la bomba se desplaza de forma milimétrica hacia arriba o hacia abajo. Una vez que la correa tiene la tensión perfecta, solo hay que apretar las contratuercas para que el conjunto quede completamente bloqueado y rígido.




Mecánica de guerrilla: Cómo fabriqué un tensor de dirección asistida para el E30 M10 con retales del taller
Si tienes un BMW E30 clásico, sabes que el ingenio cotiza al alza. Días atrás me encontré con que mi coche no tenía el soporte de la bomba de dirección asistida. En lugar de volverme loco buscando una pieza descatalogada o sufrir con el odioso sistema original de dientes de BMW (que siempre se barren), decidí liarme la manta a la cabeza y fabricar mi propio sistema de tensión roscado con lo que encontré por el taller.
El resultado es un sistema indestructible, ultra preciso y con coste cero. Así es como pasé la mañana entre la radial y la soldadora.
La anatomía del invento: Pletina de 5 mm y varilla fija ⚙️
El objetivo era crear un mecanismo que me permitiera regular la posición de la bomba de forma milimétrica. Para ello, rescaté un trozo de varilla roscada de la caja de retales y me puse manos a la obra:
  1. El anclaje estático al bloque: Corté un trozo de chapa de acero de 5 mm de grosor (suficiente para que no flecte ni un pelo con la tensión). Le soldé la varilla roscada de forma que quedara completamente fija e inmóvil, y atornillé la pletina directamente a los anclajes del bloque del motor M10.
  2. La obra de arte: El tornillo de rueda pasante: En la parte de la bomba necesitaba una guía que deslizara por la varilla. Como no tenía otra cosa a mano, utilicé un tornillo de rueda de coche. Lo metí al banco y lo barrené de lado a lado, justo entre las caras de su cabeza hexagonal, creando un canal pasante exacto por el que cruza la varilla roscada. Este tornillo va roscado y fijado al cuerpo de la bomba.
  3. El sistema de ajuste por tuercas: Con la varilla fija atravesando el tornillo de rueda, coloco una tuerca arriba y otra abajo de la cabeza del tornillo.

Tengo que repasar las soldaduras, no son mi punto fuerte.





Ajuste milimétrico estilo husillo 🔩
Para tensar la polea y dejar la correa en su sitio, el proceso ahora es una gozada gracias a que la varilla no se mueve:
  • Al  la tuerca superior, esta estática hasta que se haga el ajuste en el tornillo de rueda y con la tuerca inferior subiendo (y por tanto la bomba) hacia arriba, dando tensión a la correa de forma súper suave y precisa.
Al hacer contratuerca entre ambas, el tornillo de rueda queda "abrazado" y bloqueado por completo en la varilla. Es imposible que la correa pierda tensión por muchas vibraciones que tenga el motor.
Al final de la mañana, la dirección asistida vuelve a la vida. No lleva el sello de BMW, pero lleva algo mucho mejor: horas de taller, soldadura, ingenio y la satisfacción de haber solucionado un marrón con lo que otros considerarían chatarra. ¡A seguir rodando!
Por hoy ya es suficiente. En los proyectos artesanales de garaje, las prisas son las mejores amigas de las chapuzas. Cuando empiezas a bailar con diferencias de milímetros, es mucho mejor parar, soltar las herramientas y dejarlo por hoy. No se puede hacer todo en un día.
Prefiero volver el próximo día con el ojo descansado y la mente fresca para corregir esa desviación con calma, ya sea jugando con arandelas o retocando los apoyos. Al fin y al cabo, lo bonito de la mecánica casera es disfrutar del proceso y asegurarse de que, cuando esa correa empiece a girar de verdad, lo haga perfecta y alineada al milímetro.

6.9.26

Crónica de Zurbano narrada por el Austin Victoria (53 años y mucho que decir)

 Llegada triunfal (o casi)

Hola, soy el Austin Victoria, 53 primaveras, orgulloso, con mis cromados bien puestos y mis achaques discretamente disimulados. Hoy me han sacado de paseo, y no un paseo cualquiera: concentración de clásicos en Zurbano, muy cerca de Vitoria. A mí estas cosas me encantan, porque me siento joven, admirado y, por qué no decirlo, un poco presumido.


Llegada triunfal (o casi)

Mi conductor oficial —la Sra., que me lleva con más elegancia que muchos pilotos profesionales— me ha guiado hasta Zurbano con mano firme. Yo encantado, porque cuando ella me conduce, me siento como un coche de revista. Honorio venía al lado, vigilando que no me faltara ni aire ni cariño, aunque últimamente camina con más dificultad. Pero ahí está, siempre fiel, siempre conmigo. Somos un equipo.

Al llegar, he visto que la cosa estaba animada. Mucho animada. Dorsal 101 nos han puesto, como si fuéramos a correr una maratón. Y después han llegado más y más coches, motos y hasta tractores que parecían recién escapados de una exposición agrícola. Yo, que soy muy clásico pero también muy observador, he pensado: “Aquí hoy se supera el centenar fijo”. Y así ha sido.



Reencuentros mecánicos

Nada más aparcar, han empezado a llegar mis viejos conocidos: el Renault 8 que siempre presume de pintura, el Seat que lleva quince años diciendo que lo va a restaurar “este invierno”, la moto que ruge más de lo que avanza, y el tractor que se cree el rey del campo aunque hoy estaba en territorio urbano.

Los dueños también se han saludado, claro, pero entre nosotros —los coches— hay un lenguaje especial: un brillo de faro, un ronroneo de motor, un “aquí seguimos, compañero”. Y yo, que soy sentimental, me he emocionado un poco.


El refrigerio milagroso

A media mañana, los organizadores han hecho lo que todo buen mecánico sabe: si quieres que un clásico siga funcionando, dale combustible. Y si quieres que los dueños sigan caminando, dales un refrigerio.

Nos han ofrecido un tentempié que ha obrado milagros. Honorio ha recuperado fuerzas, la Sra. ha sonreído como diciendo “bueno, otro rato más”, y yo he sentido que me habían cambiado el filtro del aire. Con ese empujón, hemos seguido viendo coches, motos y tractores como si tuviéramos veinte años menos.







Mientras haya vida, habrá carretera

He participado en esta concentración otros años, y mientras Honorio tenga un halo de vida, yo estaré encantado de acompañarlo. Aunque él vaya más despacio, aunque la Sra. tenga que llevarme siempre, aunque mis piezas ya no sean tan fáciles de encontrar… seguiremos acudiendo.





















Porque estos encuentros no son solo exhibiciones: son recuerdos, amistades, historias compartidas, risas, anécdotas y ese orgullo de seguir rodando pese al tiempo. Yo, el Austin Victoria, seguiré aquí. Y Honorio también. Somos veteranos, sí, pero todavía damos guerra.



El drama fotográfico de mi dueño

Honorio, pobre, ha intentado sacar fotos de todos los coches que han participado. Pero claro… éramos más de cien. ¡Más de cien! Para meter todas esas fotos en el blog tendría que comprar espacio en la nube, en otra nube, y quizá alquilar una tercera por si acaso. Yo lo he visto suspirar varias veces mientras decía: “Esto no hay servidor que lo aguante”. Y yo, desde mi posición de coche veterano, he pensado: “Honorio, déjalo, que ni yo tengo ya memoria para tanto”.

Bromas aparte, sí que ha podido fotografiar un par de coches más, además de las motos que rugían como si quisieran demostrar que también son clásicas, aunque más nerviosas. Y ojo, que no solo había máquinas: en el frontón de Zurbano se celebraba a la vez deporte rural vasco. Yo, que soy muy inglés de nacimiento por parte de mis ancestros pero nacido en Navarra, pero muy vasco de adopción, he mirado aquello con respeto. Esa gente levantando piedras y troncos… y yo pensando: “Como me levanten a mí, me desmontan”.







No esperamos más. Sobre las 13:30 horas, mis dueños y yo nos retiramos. Ellos caminando, yo rodando, cada uno a su ritmo. Ha sido una mañana larga, alegre y con ese ambiente que solo los clásicos sabemos crear.

Mientras avanzábamos hacia casa, yo iba pensando en lo mío: Espero que en breve me vuelvan a dar un paseo. Ese es mi deseo. Porque un coche como yo no quiere jubilarse. Quiere carretera, quiere sol, quiere concentraciones, quiere que Honorio me mire con ese orgullo de “este coche es parte de mi vida”. Y quiere que la Sra. me lleve, porque cuando ella me conduce, me siento nuevo.

❤️ Y así termina mi crónica

Soy el Austin Victoria. Tengo 53 años. Y mientras mis dueños sigan teniendo ganas, yo seguiré rodando. Con achaques, con humor, con dignidad… y con la ilusión de cada salida.




3.9.26

Adaptando el soporte de la bomba de dirección a mi ritmo.

 Esta mañana, he ido otro rato a seguir con mi proyecto de dirección asistida para mi BMW E30 M10


Tengo este despiece, no sé si exactamente es del modelo de mi coche, pero me sirve de idea para tratar de hacer algo similar para poder poner un tensor para la correa de la bomba de dirección.
Sigo con mi procedimiento de corte de chapa.

Esta vez usaré la sierra de mano para cortar los trozos que me han quedado del barrenado.

Había hecho una plantilla de cartón para marcarla sobre el metal.


Más o menos ya está .
Una chapa de 5 mm de espesor es más que suficiente para aguantar la torsión y los esfuerzos que genera la polea de una bomba de dirección asistida de este tipo (que suele ser una bomba hidráulica fabricada por LUK o ZF)
Aunque esté hecha "a ojo de buen cubero", el diseño triangular de tres puntos de anclaje de la brida y la forma que le estás dando al soporte copian muy bien la base de montaje original.



No he hecho aún los agujeros del tensor hasta ver dónde quedan mejor una vez qu haga el soporte.


El motor al que le estoy haciendo este injerto lo tengo en el suelo esperando a terminar de hacer piezas y montar las poleas necesarias.
He sacado unas fotos del motor que está en el coche para comprobar el espacio que tengo bajo el alternador.

La polea única que tiene actualmente.

Estaba pensando que si la polea triple me pegaría en el radiador pero veo en esta foto que queda más dentro que el ventilador del radiador, no hay problema.

La suerte que tengo es que, como lo estoy haciendo para mí mismo y no cobro por horas, no me importa lo que me lleve. Me puedo permitir el lujo de parar, medir tres veces antes de cortar, presentar la pieza en el coche y corregir cualquier detalle hasta que quede a mi gusto. Al final, la satisfacción de arrancar el motor, ver que todo gira alineado y saber que lo he fabricado yo mismo con una chapa de 5 mm y mis propias manos, me compensa de sobra el tiempo invertido. Al fin y al cabo, de esto se trata la mecánica artesanal.
Como me lo estoy tomando con calma para dejarlo niquelado, cuando llegue a la fase de montaje final ya veré qué medidas de correas trapezoidales necesito y cómo calcular la tensión idónea para no forzar los rodamientos de la bomba.




La regla no miente: Hora de ajustar milímetros en el E30

  ¡Buenas a todos! Hoy toca ponerse el mono de trabajo otra vez y volver al garaje con el proyecto del BMW E30 M10 . Si os acordáis del últi...