29.3.26

Con destino a la Ribera Sacra

Voy a tirar de hemeroteca para pasar un rato entretenido. Tirar de  hemeroteca personal es una de las mejores formas de volver a viajar sin salir de casa. Reabrir ese "archivo" de recuerdos siempre trae sorpresas, sonrisas y, a veces, un poco de nostalgia.
Nuestro destino en esta ocasión era Teimende, en Parada del Sil (Orense) lugar de nacimiento de mi padre, yo pasé por allí muchos años cuando íbamos a visitar a mis tíos y abuelos.

Mi Sra. al los mandos del Subaru Legacy nos lleva con paso firme, nosotros confiamos en ella y llevamos una actitud distendida, relajados sin ir pendientes de la carretera.



Por la zona de la provincia de León nos encontramos con muchos peregrinos en dirección a Santiago de Compostela..


Pasamos Astorga y vamos dirección a Ponferrada, desde allí nos desviaremos hacia el Barco de Valdeorras.

En Quiroga (Lugo) nos desviamos hacia San Miguel de Montefurado. Queríamos volver a ver el túnel que construyeron los romanos en el siglo II excavado para desviar el cauce del  río Sil y buscar el oro que arrastraba sus aguas.
El túnel tenía una longitud de 120 metros y una altura de 20 metos. Durante el año 1934 hubo una riada que destruyó parte del túnel pasando de los 120 a 52 metros.



Seguimos avanzando por esa carretera estrecha que a duras penas pasan dos coches a la vez, serpenteante. Ya no se habla, se contempla el paisaje y todos vamos pendientes por sin nos cruzamos con algún otro coche.


Este es el riío Bibey afluente de sil que forma un embalse. La carretera discurre junto al embalse, esa que se ve a la izquierda del cauce del río.

Hacemos un alto en un lugar que teníamos espacio más que para descansar ¡qué también! sirvió para admirar estos paisajes maravillosos.



De esa carretera estrecha llegamos a Trives, continuamos el viaje hasta llegar a Castro Caldelas (Orense) aquí si vamos a para un buen rato para visitar el castillo y sentarnos a descansar.

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Subimos con el coche hasta el mismo castillo por una calle estrecha y empedrada.

Había en la puerta una catapulta que fue una máquina de asedio crucial utilizada para lanzar grandes piedras, proyectiles incendiarios contra las murallas y defensas de los castillos .



Esta es la calle por la que accedimos al castillo e iniciamos el descenso.


En la plaza nos sentamos en la terraza de un bar, pedimos un café y nos obsequiaron con un trozo de bica, dulce tradicional de la zona, similar a un bizcocho.


Llegamos más o menos a la hora de comer, nos acercamos a uno de los varios restaurantes de la zona de Parada del Sil, ya habíamos estado varias veces y teníamos el exito asegurado.

Sobre la carta cada uno pidió lo que le apeteció, quedamos satisfechos.


Alguno prefierión una esalada mixta.




ya hemos repuesto las fuerzas perdidas durante el viaje.


Muy cerca del restaurante visitamos los Balcones de Madrid que así llama este lugar. Cuentan que desde aquí despedían a los familiares que cruzaban el río dirección a Monforte de Lemos  para coger el tren e irse a Madrid en busca de una vida mejor.

Este es el Subaru ya clásico que hemos realizado el viaje.



Cartel anunciador de las fiestas de Teimende.


La orquesta que va a amenizar la fiesta y la verbena.


Después del día de fiesta volvemos de viaje, en esta ocasión nos vamos para casa después del disfrute de la fiesta.

Volvemos por la carretera estrecha dirección Montefurado. 


No sé si tiene la consideración de carretera, más bien es un camino asfaltado.


Seguimos disfrutando de los paisajes.


Llegamos al embalse del río Bibey poco antes de juntarse con el Sil.

Esta carretera discurre por encima de la presa de embalse.


Vista del monte horadado con fuego y agua por los romanos. 


Llegamos al puerto del Manzanal cerca de Astorga. el resto del camino ya es más cómodo además de más conocido.

 Recuerdo cuando yo pasaba por este puerto antes de que hicieran la autovía, era una carretera estrecha y empinada, si te encontrabas algún camión cargado de carbón de las minas del lugar, había que poner primera en el coche y paciencia

28.3.26

Visita al Santuario de Loyola (hace unos años)


El Santuario de Loyola aparece en mitad del valle del Urola, rodeado de montañas y silencio, como si el propio paisaje quisiera predisponer al visitante a la calma. El complejo monumental se levanta en Azpeitia, en el País Vasco, y está construido alrededor de la casa natal de Íñigo López de Loyola, el noble vasco que en 1491 vio aquí la luz antes de convertirse en San Ignacio, fundador de la Compañía de Jesús.

La Basílica: un pequeño Vaticano en Euskadi

El corazón del conjunto es la Basílica, inaugurada en 1738 y diseñada por Carlo Fontana, discípulo de Bernini. Su planta circular, su cúpula de más de 60 metros y su pórtico churrigueresco le dan una presencia imponente, casi teatral. No es casual que muchos la describan como “un pequeño Vaticano”, una comparación que cobra sentido al situarse frente a su fachada y dejarse envolver por la monumentalidad barroca.

Iñigo López de Loyola nació en 1491 en la casa torre familiar de Loyola, tenía intención de convertirse en caballero, fue a Castilla a formarse en la corte. Participó en batallas con la defensa de Pamplona , en esa batalla perdió una pierna por el impacto de una bala de cañón.

Durante su convalecencia leyó muchos libros que le hicieron pensar que el único Señor que valía la pena seguir era Jesucristo.

El paso de Iñigo a Ignacio no fue solo una adaptación lingüística: marcó el tránsito de un noble vasco con aspiraciones cortesanas a un hombre que se preparaba para una misión espiritual global.

(Recopilación de info en la red)

Ahora voy con el viaje y la visita.

Salimos de Vitoria por la AP1, AP8 hacia Guipúzcoa, desviándonos hacia Azpeitia. Vamos toda la familia para intentar pasar una buena mañana. 


No había mucho tráfico, era la primera vez que utilizamos esta autovía inaugurada en el año 2009 y este viaje es de 2013.


Nos desviamos dirección Azpeitia siguiendo los indicadores.



Ya hemos llegado a Loiola, ahora buscaremos indicadores hacia el Santuario.

Ahí lo tenemos majestuoso buscaremos un lugar para dejar el coche  y realizaremos la visita.


Hacemos una visita por libre, No solemos programar los viajes, se deciden incluso el mismo día y no nos da tiempo a hacer una visita guiada.

Vamos avanzando por dentro de las zonas visitable y yo sando alguna foto.


Impresionante la cúpula .

San Ignacio herido en la batalla de Pamplona.


Otras fotos dando un paseo por el exterior, 



Después de la visita emprendemos el regreso a Vitoria.


Ya vamos por la autopista a velocidad de crucero, siempre estos viajes con un coche clásico, en esta ocasión llevamos el Subaru Legacy.


Ya nos falta poco el viaje va según lo establecido.

Otro día más, todavía estoy convaleciente y no puedo hacer nuevas rutas con mis coches clásicos.

27.3.26

Vivencias de hace unos años mientras de recupero.

Hace unos años subimos al monte Pagasarri. Yo había subido varias veces cuando era joven, pero ahora, con mis limitaciones, ya no me es tan fácil hacer esas caminatas. Un amigo, que tiene un Nissan Patrol, se ofreció a llevarme hasta la cumbre. Una vez arriba, nos refugiamos en el albergue, preparamos el almuerzo y pasamos un rato estupendo. Fue una experiencia que guardo con mucho cariño.


En el Patrol subimos mi amigo, mi hijo y yo. las Señoras decidieron hacer el camino andando, ahí van piano piano.


Sólo nos faltan 800 metros y no me ha costado un esfuerzo. 😂



Desde joven siempre me ha gustado el monte, con su flora, su fauna y esas vistas magníficas que se disfrutan desde lo alto


Por el camino me iba encontrando aves, caballos y vacas, esto no lo veo todos los días en ellos veo libertad y disfrute de la naturaleza, hoy me encuentro muy a gusto viendo todas estas cosas que en la ciudad no las encuentro. 



Varias aves que se pusieron a distancia adecuada para el objetivo de mi cámara.



Este caballo y las vacas de las siguientes fotos, si estuviesen estabulados, no estarían tan felices revolcándose sobre la hierba. 





El único inconveniente que puede tener este caballo son las moscas que le molestan mientras pasta la hierba.


llego la hora del descenso del monte, ahora veremos los pueblos de los alrededores.


Me encanta, que buena mañana he pasado. volvería a repetir ahora mismo.


Las Sras. siguen andando tambien en el regreso, no se han rendido.


¡Qué disfrute de naturaleza! intentaré volver algún día. Tendrá que ser pronto que los años avanzan y se van mermando las fuerzas y no podré subir al asiento de patrol. 😅😅


Ya para finalizar, un par de flores como ejemplo de flora del camino en el monte.


 
 

Pasar un buen día, yo con este ratito que he estado recordando la subida al Pgasarri en Bilbao, me ha entretenido.

Con destino a la Ribera Sacra

Voy a tirar de hemeroteca para pasar un rato entretenido. Tirar de  hemeroteca personal es una de las mejores formas de volver a viajar sin ...