3.3.26

¡Pasó la ITV sin fallos!

Ayer, día 2 de marzo, pedimos cita para pasar la ITV al Toyota Supra, al que llevamos un tiempo arreglándole el motor. Teníamos la cita por la tarde, a las 19:00, así que me daba tiempo a ir antes al café-tertulia que tengo con unos amigos desde hace muchos años. Eso no se puede perder.

Revisamos todas las cosas que, de forma visual, podemos comprobar: luces, cinturones de seguridad, etc.

El coche llevaba unos años parado, esperando a que le reparáramos la junta de culata que había fallado. Es un coche que no se usa habitualmente, y hemos ido posponiendo la reparación hasta encontrar tiempo y ganas para meterse en una tarea tan ardua, tanto en horas como en dinero. Le hemos puesto una junta de culata Cometic, tornillos ARP y, además, un turbo nuevo. Tiene que estar contento el coche con todo lo que se ha invertido en él.

¡Vamos en marcha a la ITV!


En marcha y sin forzar nada el motor vamos avanzando hasta llegar a Miranda de Ebro que es donde hemos pedido la cita.




Aquí en este punto nos desviamos dirección Miranda de Ebro.


El Sol se estaba ocultando por el Oeste, casi deslumbraba.


Llegamos a la  provincia de Burgos, aunque ya hemos atravesado parte del Condado de Treviño que pertenece a la misma provincia.

Ya la tenemos ahí a la vista, ahora vamos a ver si hay mucha espera.

Está concurrida, toca un tiempo de espera.

Esta es la  pegatina de la última ITV que se le pasó. 

El resultado de la inspección ha sido favorable y sin una anotación o incidencia mínima.

Así da gusto, ir y que no encuentre ningún fallo. Ahora a disfrutar con el coche y que dure muchos años.


26.2.26

Qué alegría cuando pruebas el coche y todo funciona.

 Seguimos con el Toyota Supra MK3 turbo. Preparar el motor de un clásico no es cuestión de velocidad, sino de dedicación. Se avanza despacio, saboreando cada momento, porque este tipo de trabajos no tienen prisa: son un refugio, una forma de desconectar y disfrutar. Si lo acabáramos en un suspiro, tendríamos que buscar otro proyecto para llenar ese vacío. Por eso es mejor avanzar con calma y dejar que el coche, poco a poco, vuelva a la vida como se merece. Ha esta años esperando pacientemente a que le llegase su turno.

Ahí está con los últimos retoques esperando salir a la carretera.


El soporte para sujetar la batería no venía incluido. Mi hijo quería comprar la pieza original, pero lo convencí de que no hacía falta. Me puse manos a la obra y estoy intentando fabricar uno con lo que tengo por casa. Estoy seguro de que la batería quedará perfectamente sujeta.


Voy paso a paso, sin prisa pero sin pausa.



Me falta atornillar los dos puntos de anclaje, En este momento tiene esa batería pero la próxima vez que necesite cambio de batería quizás se un poco diferente, el soporte debe seguir pudiéndose utilizar le he puesto dos escuadreas con regulación en anchura mediante dos pequeñas correderas, en altura también se puede ajustar mediante una varilla roscada y dos tuercas en cada lado. Lo he pintado, a quedado a gusto de mi hijo que es el que lo va a utilizar.






Ya está terminado el soporte.



En un momento de descanso, disfrutando de la vista y línea del coche.

Estamos ya muy cerca de poder hacer una prueba del coche en carretera; es ahí donde realmente se detectan y se notan los fallos, si los hubiera.


Ya está en la calle, se le tuvo que corregir y bajar un poco la presión del turbo, el coche se auto protegía y daba tirones. Ahora ya va como la seda. Está a falta de colocar la antena de la radio y que nos deje disfrutar unos años sin averías. 


Unos videos de uno de los primeros arranques del motor después de reparado y también un paseo que nos hemos dado.




Ya estamos más tranquilos sabiendo que el coche va bien e iremos haciendo cosas como poner alfombrillas, la antena de la radio, recientemente se le compraron las llantas originales, todo se andará.















16.2.26

Ha sido larga la espera que ha sufrido este coche, pero ya está casi en marcha.

 Meterse a revivir un Toyota Supra MK3 turbo no es un simple arreglo… es una declaración de guerra al desgaste, al tiempo y a cualquier calentón que haya querido tumbar al mítico 7M‑GTE. Y ahí estamos mi hijo y yo, codo con codo, desmontando la culata como quien abre un cofre antiguo lleno de secretos mecánicos.

La vieja junta dijo basta, el motor se calentó más de la cuenta y tocó hacer lo que hacen los valientes: levantar culata, limpiar heridas y prepararlo para volver más fuerte que nunca. Nada de remiendos. Aquí se juega en serio: junta multilaminar, tornillería reforzada y la firme intención de que este Supra no vuelva a agachar la cabeza.

Pero claro, una MLS no perdona. Exige superficies perfectas, culata y bloque planísimos, como espejos listos para sellar cada explosión con precisión quirúrgica. Y esos tornillos nuevos  piden su ritual: par de apriete exacto, lubricante adecuado y ciclos de apriete como si estuvierais afinando un instrumento de competición.

Porque un 7M que ha pasado por un calentón no se deja domar tan fácil. Hay que revisarlo todo: grietas en culata, pasajes de agua, el turbo que quizá sufrió el susto, el sistema de refrigeración entero. Cada detalle cuenta cuando quieres que un motor vuelva a rugir como si acabara de salir de fábrica.

Y cuando todo esté limpio, rectificado, medido y montado… llegará el momento mágico: purgar, arrancar, escuchar. Ese primer ronroneo que dice “estoy de vuelta”.

Lo que estamos haciendo no es solo mecánica. Es legado, aprendizaje, pasión por la máquina. Es devolverle el alma a un Supra que se negó a morir.

Nos encontramos con todos los conductos de refrigeración obstruidos de oxido y lodo debido a que con anterioridad han empleado agua como refrigerante.



Llevamos la culata a revisar por si había alguna fisura en su interior, una pasada en la rectificadora para que quedase todo pulido para montar la junta nueva.



Cuando llegaron todas las piezas nuevas y la culata iniciamos el montaje. Ha sido un montaje pausado sin prisas.

Como si se tratase de un rompecabezas se van añadiendo pieza tras pieza para completar el puzle.

No solo fue la culata, también pusimos un turbo nuevo, el suyo ya había cumplido su función a lo largo de los años y estaba achacoso con mucha holgura en su eje.


Ahora ya está a falta de un par de piezas.


Esta pieza se rompió al intentar sacarla de su sitio, tuvimos que apañarnos para hacer una similar partiendo de un tornillo con la misma rosca que la pieza original. posteriormente ayudados del torno hicimos una pieza similar que cumple su función.

No teníamos una llave para poder apretar la pieza de la foto anterior, lleva el tornillo una llave de 32 pero todas eran cortas y no entraban, Vamos a hacer una llave que sirva para poder apretar bien, sin problemas.
Cortamos una llave de 32 hicimos una arandela para poder soldar sobre ella un trozo de tubo para que cupiera el sombrero que lleva sobre la cabeza del tornillo.


Hay que alargarla como mínimo un trozo similar al espacio que hay entre las dos partes de la llave.


Soldar, tornear para que la arandela que hemos soldado tenga espacio para que quepa la pieza.


Ya está la llave lista para su función.


Únicamente nos falta colocar la unión del turbo con el escape, no quedaban bien alineados y por lo tanto no coincidían, se nos hacía la hora de dejarlo y se pospuso hasta el día siguiente.  


Ya estaba todo casi montado y no pudimos resistir la tentación de darle a la llave de arranque y comprobar si el motor arranca aunque no esté conectado al tubo de escape. 


Arrancó sin problemas y nos llenó de satisfacción. Nos da la impresión de que, por fin, va a funcionar y volverá a la carretera después de más de ocho años esperando este momento.
Ahora toca limpiar bien todo el circuito de refrigeración para evitar que vuelva a ocurrir lo mismo. Nada de agua: un buen líquido refrigerante y cambiarlo con cierta regularidad.






8.2.26

Un paseo en coche bajo la lluvia, ¿Quién dijo miedo?

 La Milla Romana es un recorrido señalizado con monolitos de piedra que reproduce la distancia de una milla romana antigua.

Una milla romana equivalía aproximadamente a 1.480 metros.

El camino suele estar marcado con hitos de piedra que recuerdan a los miliarios romanos, esas columnas que indicaban distancias en las calzadas del Imperio.

En muchos lugares de España —especialmente en zonas con pasado romano— se han creado rutas culturales o senderos que utilizan estos monolitos para explicar cómo medían las distancias los romanos y para poner en valor restos arqueológicos cercanos. Se medían mediante dos pasos de los soldados de las legiones romanas, se estableció que era una distancia de 1,48 metros en los dos pasos, entonces la milla era de mil veces los dos pasos, por lo tanto la milla romana eran 1.480 metros.

Hoy pese a que estaba lloviendo, quise salir a dar un paseo con el coche y ver como estaba el embalse, de momento no están evacuando agua, o sea, se sigue embalsando.

En el recorrido me encontré este monolito que al parecer se trata de un indicador de una milla romana.


Suelo subir por este desvío a la dcha. que lleva al embarcadero y desde allí ver la isla de Zuaza, hoy lo dejamos y seguimos hasta la presa para ver como estaba, si rebasaba el límite o aún cabía más.


No sobraba agua todavía.


El mural de una casa en Landa.

En verano todos estos pinos dan sombra a esas mesas situadas debajo, es difícil encontrar sitio, hoy están vacías.

La carretera también estaba solitaria, es un sitio concurrido de ciclistas pero la lluvia los ha amedrentado.


Como voy de copiloto aprovecho para ver aves, sobre todo las más voluminosas. Vi una garza real que no me dio tiempo a que parara el coche y sacar la foto. Sin embargo, esta cigüeña aunque estaba lejos la conseguí en el objetivo de la cámara. Por San Blas la cigüeña verás.


Ahora nos vamos dirección al parque provincial de Garaio.

Ya estamos en la carretera de Garaio.

Una foto a la torre de la iglesia.


Están todas las praderas bien segada la hierba  y los árboles limpios de ramas.



Desde el coche, le saque un par de fotos a ese dragón de hierro.

Ahora otra foto lateral antes de dejar el parque.


Están las tierras sembradas con un verdor intenso.


Ya vemos a Vitoria al fondo de la carretera.


Este es el coche que teníamos hoy en casa y no hemos ido a buscar otro, también tiene más de treinta años. Opel Astra F 1.6 SI. La fecha que marca el reloj está atrasada un día, hoy es día ocho.

Entramos en Vitoria junto al Buesa Arena.


Otro domingo que hemos dado un paseo con el coche pese a la lluvia, no encoje, no tiene goteras.

7.2.26

Como dice la canción "un pasito p´alante María" "p´atras" ni para coger impulso.

 Ya comentaba en la entrada anterior que el montaje de este motor se está alargando más que una despedida en una boda. La verdad es que tampoco le dedicamos mucho tiempo: vamos a pasitos cortos, casi microscópicos, y claro, así no se nota el avance. Pero oye, aunque sea poco, algo es. Que al final, un tornillo hoy, otro mañana… y en unos meses igual hasta arranca.

En este momento le toca al turbo ponerlo en su sitio.

He estado unos días haciendo arreglos de cosas que se habían roto. En este caso se rompió un tornillo del radiador, tengo que sacarlo. La parte del radiador en la que va ese tornillo es de plástico, a mí me pareció de hierro e intenté soldarle una tuerca pero no resultó, si conseguí que se desprendiera la parte metálica en la que va roscada. Una vez fuera del radiador, ya pude soldar y quitar la parte del tornillo que había quedado roto.


La volví a colocar en su sitio pegándola con resina epoxi.


Hay una junta que se ha roto, voy a hacer una nueva de un trozo de papel de juntas. La dibujo sobre el papel apoyando la parte que va colocada sobre la junta.


Tengo unos sacabocados que los voy a utilizar para hacer los agujeros y cortar el interior.



Así de esta forma ha quedado, hay que retocar un poco más para que quede bien.

Aunque no parezca la misma por el color, sí es la misma, la cámara del móvil ha cambiado el color.


Esta pieza tiene uno de los soporte dónde va atornillada se ha roto, hay que hacer algo. 


Ya está solucionado, con un pegamento de cianocrilato y bicarbonato de sodio lo he rellenado, luego un poco de pintura negra y tiene buen aspecto. Espero que quede lo suficientemente fuerte para que dure otros tantos años.


Ya falta poco para intentar darle al arranque y cruzaré los dedos para que no haya problemas y arranque.













¡Pasó la ITV sin fallos!

Ayer, día 2 de marzo, pedimos cita para pasar la ITV al Toyota Supra, al que llevamos un tiempo arreglándole el motor. Teníamos la cita por ...