26.6.26

Hoy otro viaje a la ITV

 Hoy por la mañana nos ha tocado ir de nuevo a la ITV teníamos el Opel Astra a punto de caducarse. Hemos salido de Vitoria y aún se podía andar sin aire acondicionado pero ya de regreso de Miranda de Ebro ya hubiese sido necesario cerrar las ventanas y haber puesto el aire, nos aguantamos el deseo, desafortunadamente no tiene aire.

Allá vamos mi hijo y yo con paso alegre y marcial, bueno no tanto, siempre cabe la duda de si pasará bien o nos encuentran un fallo que nosotros no hayamos detectado.



Ya estamos cerca de Miranda de Ebro, siempre venimos aquí, no se si es que somos como los animales de costumbres o es que  así nos damos un paseo en coche.


Teníamos cita previa pero o había muchos coches o iba retrasado pero pese a que llegamos a la hora tuvimos que esperar un buen rato hasta que nos tocó el turno.


Por fin se pasó la inspección y con resultado satisfactorio, ya pudimos retirar la pegatina del años pasado y poner la de 2027.


Ya vamos de regreso, en este momento llegando a los túneles de Peña María


Todo salió bien y pudimos celebrarlo con un trago de anticongelante humano.😂😅

Después del brindis no nos quedaban ganas de empezar a trabajar, tengo pendiente el cambiarle la dirección y ponerle una asistida. Estuvimos la semana pasada en una concentración de coches, llevé este BMW y era costosísimo el mover la dirección tambien influirá la edad del conductor pero ya no estoy para hacer esfuerzos y le voy a poner asistida. Ahora es asistida por fuertes brazos pero ya me fallan. 



Ya tengo la dirección de un E30 y se la voy a montar a mi coche, me faltan algunas piezas para ponerla como la original necesito la polea doble de salida del cigüeñal, la bomba hidráulica  y la cruceta de dirección.


La dirección la compre de segunda mano, mirando la referencia de BMW es la original de los BMW E30 de la época.



Tengo esta cardan de  un BMW E36 pero no me sirve, la que tiene actualmente tampoco, Ya le buscaré la forma de poder ponerla, en carretera no la echo en falta pero en las maniobras en  parado es agotador.



Esta sería la que necesito, las hay pero a un precio elevado. Esperaré para ver si aparece una milagrosamente barata y buena.


Todo se andará. 




21.6.26

Clásicos en Bedia: una mañana con sabor a motor antiguo

 Hoy, domingo 21 de junio, tocaba actividad de coches clásicos en Bedia. Bedia, para quien no lo conozca, es un municipio de la provincia de Vizcaya, en pleno País Vasco. Apenas 15 kilómetros lo separan de Bilbao, pero conserva ese aire tranquilo de los pueblos de la comarca de Arratia, donde el río Ibaizabal atraviesa el valle como si llevara siglos afinando su propio murmullo.

La mañana amaneció luminosa, de esas que invitan a sacar a pasear a los veteranos de cuatro ruedas. Los coches iban llegando poco a poco, cada uno con su personalidad: cromados que brillaban como espejos, motores que respiraban hondo al ralentí, colores que ya no se fabrican pero que siguen despertando sonrisas. El ambiente era relajado, sin prisas, como debe ser en este mundo donde el tiempo se mide en conversaciones apoyados en un guardabarros.

Y después llegó lo mejor: la ruta.

Hubo una ruta preciosa por los paisajes que se disfrutan en este rincón de Bizkaia. El recorrido discurría por Archanda, pero antes tocaba pasar por Galdácano, ese tramo que parece hecho a propósito para que un clásico se estire, respire y recuerde lo que es sentirse joven. Desde allí comenzó el ascenso al Monte Artxanda, con sus curvas suaves, sus miradores naturales y ese horizonte que se abre poco a poco sobre Bilbao como si la ciudad se quitara el sombrero para saludar a los coches que suben.

El paisaje estaba especialmente animado porque coincidía con las fiestas de San Juan en Bedia, que se celebran del 19 al 24 de junio. Había ambiente en los barrios, música en el aire, gente disfrutando del día. Todo eso añadía un toque festivo a la ruta, como si los clásicos formaran parte del programa oficial de las fiestas.

Entre saludo y saludo, entre anécdota y anécdota, la mañana fue pasando como pasan las buenas mañanas: sin darnos cuenta. Y al final, uno se queda con esa sensación tan tuya, Honorio: que mientras existan lugares como Bedia, carreteras como las de Artxanda y gente dispuesta a mantener vivos estos coches, siempre habrá un rincón del mundo donde sentirse en casa.

El domingo de la semana pasada participamos con los coches clásicos en Amorebieta, llevamos el Saab 900i 16 válvulas. Hoy cambiamos de coche, hay que sacar todos uno cada vez pero alternando para darle oportunidad a todos. Hoy ha sido el BMW E30 M10 este lo he llevado yo, al ser automático de momento  puedo conducirlo el resto no, por problemas de movilidad. No me he sentido cómo con este coche por  no tener la dirección asistida, únicamente es asistida por fuertes brazos y los míos ya flaquean debido al castigo que los he sometido al andar con muletas durante muchos años. Tengo pendiente ponerle una dirección asistida para poder andar con él.  


Dejamos el coche ahí aparcado y ahora hacemos un recorrido para ver todos los clásicos participantes.


He sacado muchas fotos, ahora las comparto con vosotros por si os interesa ver algunos de los participantes.


Os dejo solos para que sigáis viendo las fotos por si es de vuestro interés, yo me entretengo poniéndolas aquí 


























Además de coches también había motos.

















Después del recorrido hubo un lunch para los participantes, posteriormente entrega de premiso


Nuestro recorrido desde Vitoria.



En la ruta no participamos debido al calor y que como he dicho anteriormente me dolían los brazos  por la dureza del volante.


18.6.26

Camino a Miranda con el viejo Patrol

 Esta mañana hemos ido a pasar la ITV hasta Miranda de Ebro con nuestro Nissan Patrol SD33.

Eso ya es toda una excursión mecánica con sabor a clásico. Ir hasta Miranda de Ebro a pasar la ITV con el Nissan Patrol SD33 no es simplemente cumplir un trámite: es darle carretera al viejo guerrero, dejar que el seis cilindros respire y recordar por qué estos coches siguen teniendo alma.

El Patrol, con ese motor SD33 que suena a hierro honesto y a mecánica sin prisas, seguro que ha ido a su ritmo, pero firme como siempre. Ese trayecto hasta Miranda tiene algo especial: sales de casa con la mezcla de responsabilidad y aventura, como quien lleva a un veterano a una revisión médica importante.

Y mientras avanzamos, uno siente esa tranquilidad que solo dan los coches que han visto mundo: no corren, pero llegan. Y llegan con dignidad.


La ITV del Patrol estaba ya al borde del abismo, a punto de vencer, así que no podíamos estirar más el chicle. Esta mañana, mi hijo y yo nos hemos puesto en marcha rumbo a Miranda de Ebro, con ese sentido de urgencia tranquilo que solo entiende quien conduce un clásico: hay prisa… pero el coche no.

El día amaneció soleado, de esos que prometen calor más tarde, pero a las diez todavía se podía respirar. Teníamos la cita a las diez y media, así que íbamos un poco justos, aunque con el Patrol eso es casi una tradición. Es un coche para no correr, para dejar que el motor SD33 marque el compás, pero también es tan fiable que compensa cada minuto que se toma para pensárselo.

Mientras avanzábamos por la carretera, el sol empezaba a subir y el Patrol seguía a lo suyo: sin estridencias, sin prisas, con ese ronroneo grave que parece decir “tranquilos, que llegamos”. Y llegamos, claro. Porque estos coches no vuelan, pero cumplen.

Ahí está el sello de enero de este mismo año, se trata de un vehículo mixto y hay que pasarle la ITV cada seis meses.

Salimos de Vitoria dirección Miranda de Ebro por la A1. Ya nos falta poco para llegar, no hay problema llegamos a la hora.


Dejamos atrás la provincia de Álava para entrar en la provincia de Burgos, parece una expedición pero es un paseo, así coje temperatura el motor. 


Ya tenemos a la vista el edificio de la ITV. Ahora veremos si tenemos muchos coches por delante. Pese a tener cita con hora concertada, hay veces que hay que esperar a que pasasen los coches que tenemos delante.

Ahora sí estamos en la puerta, tenemos tes vehículos delante.

Se fueron los coches que teníamos delante, nos tocó el turno, fuimos pasando los diferentes puntos de inspección. Parecía que todo iba bien, nos mandaron sacar el Nissan Patrol e ir a recoger los resultados y nos dieron otra pegatina para otros seis meses, es una ruina 120 euros de ITV más seguro, impuesto municipal etc. pero se lo merece por su nobleza.


La hoja impoluta no hay anotaciones de defectos, nos vamos contentos hacia Vitoria.



Ya estamos a las puertas de Vitoria contentos de que todo haya ido bien, así da gusto.

Pronto volveremos a la ITV con algún otro vehículo clásico.


Hoy otro viaje a la ITV

 Hoy por la mañana nos ha tocado ir de nuevo a la ITV teníamos el Opel Astra a punto de caducarse. Hemos salido de Vitoria y aún se podía an...