- El vaivén de los patos: Pasé un buen rato observando cómo nadaban tranquilamente y se disputaban los rayos de sol en la orilla.
- Un concierto de aves: Más allá de los patos habituales, el parque es un imán para diferentes tipos de aves urbanas que revoloteaban entre los árboles, llenando el ambiente con sus cantos.
- El ritmo pausado: Ver a los vecinos paseando, leyendo en los bancos o simplemente disfrutando del buen tiempo me recordó lo necesario que es, a veces, bajar las revoluciones.
Autos clásicos populares
En este blog te puedes encontrar un tipo variado de cosas: mecánica, electricidad, reuniones de aficionados a los clásicos, además de mis correrías o viajes con ellos, también en ocasiones, incluso alguna comida o postre que se hacen en casa. Vamos que el tema es variado, y cuyo fin es entretener al autor, no hay más aspiraciones. Saludos a todos aquellas/os que por algún motivo pasáis por aquí.
28.10.26
El día que cambié el motor por el canto de los patos: Una mañana en el Parque de San Martín
25.10.26
Hoy pasión por el motor en este domingo.
La "Sra. a los mandos" de ese clásico, dominando el volante en una jornada de ruta, debió de ser un espectáculo fantástico. Es un coche que llama la atención allá por donde pasa, con ese frontal tan característico y sus tres volúmenes tan bien proporcionados. Además, viajar en uno de ellos es volver a sentir la conducción de antes, sin filtros, disfrutando de cada kilómetro del viaje.
- Los inolvidables SEAT 600: Qué maravilla verlos en distintas "personalidades". El blanco con la baca cargada de maletas de época y cestas de mimbre es una postal andante de las vacaciones de los setenta. El de color crema, ultra personalizado, con faros antiniebla, llantas deportivas y visera, demuestra lo mucho que se querían (y se quieren) estos coches. Y el beige original, una delicia de sencillez y elegancia.
- El toque deportivo y rabioso: Ese BMW E30 impecable con las llantas de panal de abeja y los faros amarillos tan característicos de la época, y el Opel Kadett GSi rojo tres puertas (con esas llantas blancas que le quedan brutales) representan la viva imagen de las carreteras de finales de los 80. ¡Pura adrenalina de juventud!
- Los míticos ruteros: El Renault 8 verde claro con los cuatro faros delanteros tiene un aspecto 'racing' de rali clásico precioso, y el Renault 12 verde oscuro metalizado, con esas llantas y la carrocería impecable, evoca los grandes viajes familiares.
- La elegancia robusta: El Mercedes-Benz (W201/190E) negro luce imponente, un coche señorial que envejeció como el buen vino y que sigue pareciendo un tanque indestructible.
- El broche final: La magnífica torre barroca con su reloj y campanario es el entorno ideal. Le da un marco histórico inmejorable a la concentración, como diciendo que lo clásico y lo bello siempre perdura.
Sigo con más coches.
- El pilpil: Confitar el bacalao a fuego muy lento con ajos y guindilla para que suelte toda su gelatina. Luego, emulsionar esa gelatina con el aceite templado. Puedes usar el truco casero de ligarlo fácilmente con un colador o la batidora.
- La fritada: Pochar muy despacio cebolla, pimiento verde, pimiento rojo y, fundamental, añadir carne de pimiento choricero junto con un toque de tomate.
Nosotros hoy no teníamos más invitados ni esperábamos a nadie, se hizo así porque nos gusta, Lo ideal para reponer las fuerzas perdidas en el viaje y los paseos.
24.10.26
El coche de mi juventud, el orgullo de mi hijo: Restaurando el Simca 1200
El Simca está en espera de un chequeo para comenzar a sacarlo a menudo por la carretera. Hoy sábado he pasado por allí y lo he visto, no podía pasar sin hacer mención a este coche.
- Cadena de distribución: A diferencia de los coches modernos, este Simca lleva cadena. No se rompe como una correa, pero con los años se estira, coge holgura y desfasa ligeramente el encendido. Cambiar la cadena y su tensor es obligatorio para que el motor recupere su finura original.
- Cilindros y segmentos: Vamos a levantar la culata para comprobar el desgaste de las camisas. Si hay "escalón" en el cilindro, tocará rectificar. Cambiar los segmentos (anillos del pistón) devolverá la compresión de fábrica y evitará que consuma o queme aceite.
- Asientos de válvula para Sin Plomo: Los motores de 1975 estaban diseñados para gasolina con plomo (que actuaba como lubricante). Al desmontar la culata, es el momento perfecto para llevarla a un tornero y adaptar los asientos de las válvulas a la gasolina sin plomo actual. Nos olvidaremos de aditivos para siempre.
- Guías y retenes de válvula: Si el coche echa humo blanco al retener o al arrancar tras estar parado, los retenes están acartonados. Cambiarlos es una operación barata y muy agradecida.
- Planificado y junta: Una junta de culata nueva y un planificado del plano de apoyo garantizarán que el circuito de agua y el de aceite jamás se mezclen.
- El carburador (Weber o Solex): Se desmontará por completo, pasará por un baño de ultrasonidos para limpiar los conductos internos y se le instalará un kit de juntas y membranas nuevas. Adiós a los tirones y al ralentí inestable.
- El distribuidor (Delco): Comprobaremos el desgaste del eje y cambiaremos platinos y condensador (o evaluaremos instalar un encendido electrónico camuflado para olvidar el mantenimiento). Bujías nuevas y cables de alta tensión garantizarán la chispa perfecta.
- Bomba de agua y radiador: La bomba de agua se sustituirá por seguridad (las aspas internas suelen erosionarse). El radiador se mandará a limpiar por dentro para eliminar el barro acumulado durante 40 años.
- Bomba de aceite y limpieza del cárter: Al abrir por abajo, limpiaremos el chapapote del cárter y revisaremos la presión de la bomba de aceite. Un motor bien lubricado es un motor eterno.
Desmontar un motor asusta, pero la recompensa de girar la llave, escuchar ese sonido tan característico del Simca y saber exactamente qué llevas bajo el capó no tiene precio. Mi hijo quiere disfrutar de las rutas con la misma tranquilidad con la que yo lo hacía en los 75. Y, viendo su empeño, no tengo duda de que lo conseguirá.
El día que cambié el motor por el canto de los patos: Una mañana en el Parque de San Martín
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Hoy sábado día 30 de agosto he estado un rato con los coches clásicos que tenemos, este Renault 4L tenemos que hacerle algo a la suspensión...


















