19.1.26

Con ganas y buena voluntad se consiguen muchas cosas.

Tengo un pequeño torno en el que fabrico alguna pieza cuando la necesito y no la encuentro en el comercio. Suelen ser cosas para mis coches clásicos, que a veces piden caprichos que ya no se venden en ninguna parte. El torno, eso sí, es francamente malo: una construcción sencilla, casi de juguete, pero es lo que tengo. Y, para ser justos, me hace un gran servicio.

A veces me sorprendo pensando en comprar uno mejor, uno de esos que parecen sacados de un taller profesional. Pero luego recuerdo que la edad no perdona y que ya no estoy para llenar el garaje de máquinas nuevas como si fuera a montar una fábrica. Además, me pregunto: ¿realmente lo necesito? Al final, este torno humilde cumple su función, y yo sigo disfrutando del ritual de fabricar mis propias piezas, aunque sea con una herramienta que tiene más voluntad que precisión.

Hace poco se me rompió el portabrocas del contrapunto y reconozco que me disgusté. Pedí uno nuevo inmediatamente, casi sin pensarlo. Hago el pedido y, justo después, descubro que no llegará hasta marzo, viajando por tierra desde China. Intenté cancelarlo, pero no hubo manera. Así que recurrí a otro proveedor, uno más cercano, que lo tenía disponible para entrega al día siguiente. Lo pedí, por supuesto, y ya lo tengo en casa, listo para devolverle la dignidad al torno.

Ahí está el portabrocas roto.


El nuevo portabrocas llegó como estaba previsto al día siguiente.


Ya lo he montado en el contrapunto.


Este es el torno al que me refiero. Empecé a trabajar muy joven en un taller que nos dedicábamos a reconstruir todo tipo de máquina herramienta, ese es el motivo por el que conozco los tornos. me hubiese gustado tener todo tipo de máquinas: torno, fresadora, rectificadora, etc. pero casi se me ha pasado el arroz. 😂😂


Tengo este y me saca de algún apuro, es por eso que quiero tenerlo siempre listo por lo que surja.


No hace mucho tiempo que también compré este punto.


He hecho varias cosas con el torno, la más reciente esta de la foto, al intentar sacarla se partió porque estaba toda oxidada, compre un tornillo de la misma medida que la rosca original, la barrené e hice la pieza superior todo en el torno, luego se soldó y ya está montada en el coche.


Las herramientas te sacan de muchos apuros.






18.1.26

Nos ha salido el domingo lluvioso, desafiamos a la lluvia.

 Hoy, domingo 18 de enero, amaneció otro día lluvioso. Ya llevamos así unos cuantos, y la verdad, me da una pereza tremenda ir a buscar uno de los clásicos para sacarlo con este tiempo. No es que se vayan a encoger, claro, pero tampoco es plan para mí: con la lluvia no puedo bajar del coche a curiosear nada ni aprovechar la mañana como me gusta.

De pronto se me encendió la bombilla. Recordé que hace unos días me traje al garaje uno de los Opel Kadett para que estirase las piernas y no pasara tanto tiempo parado. Hoy tenía el Opel Astra a mano, así que pensé: esta es la ocasión perfecta para darle un paseo y, de paso, ir a por un pan artesano. Total, serán unos cien kilómetros. De momento no tiene goteras, así que la lluvia no importa demasiado; no nos mojaremos.


La Sra. es la encargada de conducir, yo voy con el teléfono móvil sacando alguna fotografía para que esta tarde me entretenga un rato con el blog poniendo las fotos que he sacado.



Indicador del Parque Natural del Gorbea.

Nos estamos acercando a los túneles de Aiurdin.

En este punto nos desviaremos a la dcha. dirección Amurrio.

Estamos en la cima del puerto de Altube.


Me encantan estos colores ocres de las hojas secas de los arbustos y las pocas hojas que le quedan a los árboles.



Llegamos al punto de desvío dirección Amurrio.

Ya estamos en Amurrio, Iglesia de Santa María

Nosotros vamos más adelante, pasamos por Respaldiza dirección Okondo (Oquendo) Álava.

Tuvimos momentos de lluvia intensa, pero no nos amedrantó, seguimos adelante.

Otra carretera, ya cerca de la panadería.



Ya tenemos nuestro pan, bueno el mío, la Sra. prefiere los del super.

Reiniciamos el regreso a casa.

Ya se ve la ciudad al fondo de la vista en la foto.

Ya estamos cerca de casa, además se acerca la hora de reponer fuerzas, este pan bien merece algo con salsa para poder impregnarlo bien y sentir una explosión de sabor en la boca, ¡que rico!

Lo troceo para que me resulte más cómodo a la hora de comer.

¡¡Ala que rico! puedo untar bien mi pan en su salsa.

Esto es una explosión de sabor con mi pan. Luego me merman los pantalones y las camisas en el armario. 😂


Qué me quiten los bailado.

Con ganas y buena voluntad se consiguen muchas cosas.

Tengo un pequeño torno en el que fabrico alguna pieza cuando la necesito y no la encuentro en el comercio. Suelen ser cosas para mis coches ...