8.7.26

“De una polea a dos: adaptación en el garaje”

 Hoy me he metido con una de esas tareas que parecen menores, pero que esconden su propio carácter: soltar la polea del cigüeñal que activa el alternador del BMW E30 con motor M10. No es que la polea tenga culpa de nada, pero mis brazos ya no están para pelearse con la dirección manual cada vez que maniobro el coche. La edad no perdona, pero tampoco me quita las ganas de seguir disfrutando de mis máquinas, así que toca adaptarlas para seguir rodando.

La idea es sencilla: montar dirección asistida hidráulica. La ejecución… ya veremos. Mientras aflojaba la polea, me vino a la cabeza una posibilidad que, como tantas veces, nace del cajón de piezas que uno guarda “por si acaso”. Recordé la polea doble de un Opel Kadett E 1.8i que tuve por ahí. Dos canales, buen diámetro, y con un pequeño apaño podría servir para mover tanto el alternador como la bomba de dirección asistida.

No es la solución ortodoxa, desde luego. Los puristas levantarían una ceja. Pero a mí siempre me ha gustado esa mecánica creativa, la que combina piezas de distintas vidas y las hace trabajar juntas como si siempre hubieran estado destinadas a encontrarse. Además, hay algo reconfortante en saber que, con ingenio y un poco de maña, uno puede seguir domando la máquina sin tener que domar sus propios brazos.

Quizás la polea del Kadett acabe siendo la elegida. Quizás no. Pero hoy, mientras la soltaba del M10, sentí esa chispa que aparece cuando una idea empieza a tomar forma. Y eso, más que la polea en sí, es lo que hace que el día haya merecido la pena.


Soltar la tuerca de sujeción, acoplar un extractor y Vamos allá.


Ya se empieza a mover.

Otro pequeño golpe de llave y saldrá la polea del cigüeñal.

Ya está fuera, he colocado la tuerca en su sitio para que no se pierda.


Ahora voy por la polea del OPEL Kadett tengo un motor a mano, la voy a soltar para comprobar se se puede utilizar. Ya sé que habrá nuevas pero mi afán es entretenerme y utilizar aquello que está a  mano y sin coste. Mi lema: si no hay pieza, se hace.


Ya están las dos polea juntas, hay una diferencia notable de una a la otra pero no hay nada imposible, habrá que trabajar más o menos pero se hará, 



Ya he empezado a tomar medidas en el cartón que he puesto en el suelo para no manchar los pantalones. Me pasan revista al llegar a casa. 😂


Las canales de la polea estaban muy oxidadas, la he amarrado al plato del torno y una lijada no le vendrá mal.



Ahora buscaré material para hacer la pieza necesaria para poder utilizar esta polea


Cuando lo tenga os lo mostraré.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

“De una polea a dos: adaptación en el garaje”

  Hoy me he metido con una de esas tareas que parecen menores, pero que esconden su propio carácter: soltar la polea del cigüeñal que activa...