Esta mañana de domingo, 7 de junio, amaneció con un sol radiante, de esos que parecen decirte: “Venga, hoy toca carretera”. Y claro, teniendo tan cerca de Vitoria la VI Concentración de Coches Clásicos de Nanclares de la Oca, era imposible quedarse en casa. Había que sacar uno de los nuestros del garaje y dejarlo respirar.
El elegido fue el Saab, ese compañero fiel que siempre espera paciente bajo la penumbra del garaje, listo para estirar las piernas cuando se le convoca. Ahí estaba, elegante y discreto, preparado para llevarnos hasta Nanclares y regalarnos una mañana de sol, motores y nostalgia.
Como es costumbre en esta casa, no madrugamos. Pero aun así encontramos sitio sin problema: la organización había dejado amplios espacios y todo estaba perfectamente dispuesto para recibir a los participantes. Aparcamos el Saab, lo dejamos lucir entre sus compañeros de época, y nos lanzamos a lo mejor del día: pasear sin prisa.
Nos dimos buenos paseos, disfrutando de cada coche expuesto. Había auténticas joyas: utilitarios que sobrevivieron a mil vidas, berlinas que parecían recién salidas de una postal antigua, y motores que rugían con ese tono grave que ya no fabrican las máquinas modernas. Cada coche tenía su historia, su dueño orgulloso, su brillo particular.
Mientras caminábamos, el Saab quedaba allí, tranquilo, como si también él disfrutara de la compañía de otros veteranos. Y nosotros, felices de haberlo sacado a respirar, de haber compartido con él una mañana luminosa y llena de recuerdos sobre ruedas.
Un domingo perfecto: sol, paseo, clásicos y la sensación de que, mientras sigamos arrancándolos y llevándolos a estos encuentros, los coches seguirán contando historias.
Hoy también le ha tocado conducir a la Sra. Hacía tiempo que no sacábamos este coche del garaje es conveniente sacarlos a menudo para que rueden un poco, que no sea un simple arrancado del motor y volver a apagar el motor.
Al pasar junto a Estarrona por la autovía una foto más.
Llegamos a casa, un resumen de las fotos de coches y motos de hoy que guardaré para el recuerdo.