7.6.26

Hoy coches clásicos y motos en Nanclares de la Oca (Álava)


Esta mañana de domingo, 7 de junio, amaneció con un sol radiante, de esos que parecen decirte: “Venga, hoy toca carretera”. Y claro, teniendo tan cerca de Vitoria la VI Concentración de Coches Clásicos de Nanclares de la Oca, era imposible quedarse en casa. Había que sacar uno de los nuestros del garaje y dejarlo respirar.

El elegido fue el Saab, ese compañero fiel que siempre espera paciente bajo la penumbra del garaje, listo para estirar las piernas cuando se le convoca. Ahí estaba, elegante y discreto, preparado para llevarnos hasta Nanclares y regalarnos una mañana de sol, motores y nostalgia.

Como es costumbre en esta casa, no madrugamos. Pero aun así encontramos sitio sin problema: la organización había dejado amplios espacios y todo estaba perfectamente dispuesto para recibir a los participantes. Aparcamos el Saab, lo dejamos lucir entre sus compañeros de época, y nos lanzamos a lo mejor del día: pasear sin prisa.

Nos dimos buenos paseos, disfrutando de cada coche expuesto. Había auténticas joyas: utilitarios que sobrevivieron a mil vidas, berlinas que parecían recién salidas de una postal antigua, y motores que rugían con ese tono grave que ya no fabrican las máquinas modernas. Cada coche tenía su historia, su dueño orgulloso, su brillo particular.

Mientras caminábamos, el Saab quedaba allí, tranquilo, como si también él disfrutara de la compañía de otros veteranos. Y nosotros, felices de haberlo sacado a respirar, de haber compartido con él una mañana luminosa y llena de recuerdos sobre ruedas.

Un domingo perfecto: sol, paseo, clásicos y la sensación de que, mientras sigamos arrancándolos y llevándolos a estos encuentros, los coches seguirán contando historias.



Hoy también le ha tocado conducir a la Sra. Hacía tiempo que no sacábamos este coche del garaje es conveniente sacarlos a menudo para que rueden un poco, que no sea un simple arrancado del motor y volver a apagar el motor.


A todos los participantes nos han dado unos regalos que se agradecen, sin los regalos también hubiésemos ido.

Junto a nuestro SAAB han aparcado otro de la misma marca más moderno, está bien que se junten.

No pongo más texto, dicen que vale más una imagen que mil palabras. Si a alguno le apetece puede seguir viendo las fotos que he sacado hoy, no están todos, siempre se escapa alguno-






















































Después de sacar las fotos, alguna conversación con aficionados amigos, el cansancio empezaba a hacer mella, emprendemos el regreso a Vitoria.


Tomamos dirección Vitoria.

Al pasar junto a Estarrona por la autovía una foto más.


En este punto abandonamos la autovía para adéntranos en Vitoria, guardar el coche y llegar a casa.



Llegamos a casa, un resumen de las fotos de coches y motos de hoy que guardaré para el recuerdo.








30.5.26

Clásicos en La Puebla de Arganzón

 Mañana de clásicos en La Puebla de Arganzón

Esta mañana, 30 de mayo, tocaba reunión de coches clásicos en La Puebla de Arganzón, en pleno Condado de Treviño, ese pequeño territorio burgalés abrazado por Álava como si fuera un capricho del mapa. Un lugar con historia, carácter… y hoy, un desfile de motores veteranos que parecían despertar recuerdos a cada giro de volante.

La recepción estaba prevista entre las 10:30 y las 11:30, y yo, fiel a mi tradición, he llegado “pillado de tiempo”. Al final hemos aparecido unos minutos antes de las once y media, que para mí es casi como fichar temprano. Siempre digo que la culpa es del garaje, que está en las afueras de Vitoria… pero la verdad es que la pereza mañanera tiene más potencia que cualquier motor de los allí presentes.

Hoy, además, la protagonista al volante ha sido mi Sra., que ha llevado nuestro Austin Victoria con mano firme, elegante y sin titubeos hasta el lugar del encuentro. Y después, como buena copiloto y mejor enfermera, me ha acompañado a ver todos los coches expuestos. Yo sigo con mis problemas de movilidad, así que su ayuda ha sido esencial para poder disfrutar de la mañana como se merece.

Y qué gusto da ver los clásicos alineados, brillando al sol, cada uno con su historia, su dueño orgulloso y ese ambiente de camaradería que solo se da entre quienes entienden que un coche clásico no es un vehículo: es memoria, es cariño, es una parte de la vida que se conserva a base de paciencia y pasión.

Una mañana redonda, incluso con mis limitaciones actuales. Porque cuando uno tiene buena compañía, un Austin Victoria bien llevado y un puñado de coches clásicos alrededor, el día ya está ganado.

Ya estamos cerca, nos lo confirman los indicadores de la carretera.



La Sra. es la encargada del manejo del automóvil, casi he perdido la cuenta pero este coche es poco más joven que su dueño, "jaja, que más quisiera yo" le llevo unos pocos más, pero él andará por los cincuenta y tres casi he perdido la cuenta.


Por la autovía rozando el límite de la velocidad permitida, yo miro de reojo el cuente kilómetros y pienso "me lo quema" 





















Además de coches clásicos también había tractores clásicos. cuánto habrán labrado la tierra desde que empezaron hasta ahora.



No me importaría tener alguno de estos, el espacio para guardarlos me limita.



Seguimos con los coches y llegamos hasta el nuestro para seguir con el resto. le siguen dos minis de los fabricados por Authi en Landaben, Navarra




Veo la iglesia de Nuestra Sra. de la Asunción, una foto para la pareja de cigüeñas que están en el alero del tejado.





La iglesia de  Nuestra Señora de la Asunción es una iglesia del gótico tardío. Fue declarada Bien de Interés cultural, el 13 de junio de 1991con la categoría de Monumento.


Además de ver los coches y hablar con los aficionados a los coches clásicos. Bien merece una visita a los monumentos.




Calles limpias y empedradas.


Volvemos de  nuevo a los coches, hay muchos y el sol aprieta.











El termómetro en el interior del coche marcaba cuarenta grados en el momento que decidimos marcharnos de vuelta a Vitoria.


Allá vamos, lo hemos pasado bien, hemos estado entretenidos y hemos disfrutado de la mañana.


Llegando al túnel de Peña María, en el interior del túnel está el límite de provincia.

Ya estamos cerca de Vitoria.

En este punto dejamos la autovía para llegar al garaje, guardar el coche e ir a casa que hace mucho calor en la calle.
Otro día más.


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