¡Velocímetro instalado y prueba superada!
¡Por fin! Ayer nos llegó la última pieza que nos faltaba para dejar el coche a punto: el cable del velocímetro. Tras días de espera y con muchas ganas acumuladas, no quisimos demorarlo ni un minuto más. Así que esta misma mañana, mi hijo y yo nos hemos puesto manos a la obra en el garaje para dejarlo todo perfectamente montado.
Trabajar juntos en el coche, compartiendo herramientas, trucos y esa misma pasión, siempre convierte cualquier reparación en un momentazo. Pero lo mejor venía después: tocaba salir a la carretera a comprobar que todo había quedado OK.
Ver la aguja marcar la velocidad con suavidad mientras devorábamos los kilómetros fue la mejor recompensa al trabajo hecho en casa. Todo ha quedado perfecto, sin ruidos extraños ni desajustes.
Ruta de prueba: Rumbo al puerto de Aiurdin
Para probar la aguja del velocímetro elegimos un recorrido rápido pero completo. Salimos de Vitoria directos hacia el puerto de Aiurdin:
La ida: Subimos disfrutando del trazado y atravesando los túneles de Aiurdin.
El regreso: Para variar la ruta y probar el coche en distintas situaciones, volvimos tranquilamente por la carretera vieja, serpenteando por encima de los túneles.













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